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Así es la casa más cara del mundo

Por Diego Pérez/ Dinero en Imagen | 28 Abril, 2017 - 17:27
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La morada del hombre más rico de la India se erige en Bombay su costo se estima en US$ 1.000 millones.

Bombay, en la India, es una ciudad de contrastes: en las distintas zonas de la ciudad conviven los habitantes más ricos del continente asiático y algunas de las colonias más míseras en el mundo.
 
Mientras en el sur se ubica el distrito económico del país, al norte la pobreza hace acto de presencia en una de las urbes más pobladas en todo el planeta.
 
Para 2013, se calculaba una población de 27,7 millones de personas, de las cuales 4,7 millones vivían en la pobreza. En ese entorno, se erige una construcción conocida mundialmente por un motivo curioso: es la casa más cara en el mundo.
 
Lleva por nombre “Antillas” y fue llamada así haciendo referencia a la zona ubicada en el Caribe de América.
 
 
De acuerdo a expertos, la edificación tendría un valor de US$ 1.000 millones. Su propietario, Mukesh Ambani, es el hombre más rico en la India, con un patrimonio que Forbes estima en US$ 31.000 millones.
 
Ubicada en una de las zonas más ricas de la ciudad, sobre la calle Altamount, un edificio de 174 metros de alto destaca entre el paisaje. No se trata de departamentos de lujo, ni oficinas en una zona exclusiva, tampoco negocios, en su interior vive una pequeña familia de cinco miembros.
 
En contraste, el personal de servicio comprende a 600 personas encargadas de mantener en buen estado cada rincón de la construcción.
 
 
37 mil metros cuadrados que albergan (de acuerdo a descripciones de quienes han visitado el lugar), un salón de baile, spa, teatros, e incluso detalles disparatados como un cuarto de nieve.
 
Cuando la esposa del multimillonario, Nita Ambani, fue entrevistada por Vanity Fair aseguró que mucho de lo que se dice de la construcción son exageraciones. Sin embargo, de acuerdo a las autoridades de la ciudad, la primera cuenta de luz del edificio ascendió a US$ 158 mil.
 
“La altura de la casa tuvo como finalidad que la familia pudiera ver la luz del sol en medio de la ciudad”, manifestó la mujer.
 
En materia inmobiliaria, no existe una construcción –con fines residenciales- que se asemeje a este lugar. Al observarla es difícil llamarle casa, mansión o cualquier otro sinónimo que incluso más residencias más ostentosas puedan presumir.
 
Es literalmente una torre en medio de una caótica ciudad.