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Cantalao, el sueño inconcluso de Pablo Neruda

Por Vicente Gutiérrez/ El Economista.com.mx | 23 Diciembre, 2016 - 12:43
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El artista Diego del Pozo filmó un documental sobre el último sueño del poeta y denuncia cómo la fundación que lleva su apellido secuestró su imagen.

Cantalao es una tierra mágica frente al mar en Chile, donde el poeta Pablo Neruda soñó algún día crear una fundación para poetas, artistas y científicos, pero el golpe de Estado y su posterior muerte truncaron el sueño.
 
“Para mí, Neruda es el poeta más importante de la lengua española y después de leer mucho de él me di cuenta de que había cosas que no me cuadraban con su historia. Después leí el libro que escribió Mario Casasús sobre el tema de Cantalao. Así comienzo a investigar y descubro muchas cosas, entre ellas, que las personas que están a cargo del legado de Neruda poco o nada tienen que ver con él y que han raptado la imagen de Neruda”, explicó el cineasta y escritor Diego del Pozo en la premier mundial del documental durante la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO).
 
En la década de los 80, tras la muerte de la última mujer de Neruda, Matilde Urrutia, el abogado ligado a la Junta Militar, Juan Agustín Figueroa, quien se había acercado a la viuda en los años posteriores al golpe, le da forma a la Fundación Pablo Neruda con él como su presidente vitalicio a cargo de todos los bienes y la obra del poeta.
 
“Hay personajes alrededor de Neruda contrarios a lo que él pensaban, son golpistas, de derecha, personas que financiaron la dictadura y que se apoderan de los derechos y legados del poeta. Lo peor es que la fundación hace todo lo que no quería Neruda y lo convierte en el poeta del amor que coleccionaba cosas y le gustaba la fiesta (...) que es la imagen que se ha venido construyendo en los últimos años y no, no es así”, narró.
 
Para Diego del Pozo, la Fundación Pablo Neruda tiene secuestrada la imagen del poeta con ganancias millonarias.
 
“Sólo en el centenario, en el 2004, las ganancias por derechos de autor fueron más de 2 millones de dólares por las ventas de libros sin contar las entradas a los museos. Y lo que hace el documental, además de contar la historia de Cantalao, es darle un seguimiento a la historia post mortem de Neruda.
 
 
El cineasta no ha mostrado el documental en Chile, donde seguramente removerá temas delicados en su país y provocará polémica.
 
“Yo veo a Neruda como parte del patrimonio de la humanidad, nos pertenece a todos y creo que nos han quitado algo que es nuestro. Neruda dejó muy claro que todos sus bienes fueran para los futuros creadores y no es así”.
 
El documental Cantalao construye la historia de la aldea de escritores que había planeado el poeta antes de la designación como embajador de Chile en Francia bajo el nombre de Cantalao con testimonios del carpintero Rafita Plaza, los arquitectos Miguel Lawner y Carlos Martner. Además, analiza el andamio legal de Cantalao, donde la idea era becar a los jóvenes poetas chilenos y latinoamericanos pero nunca se realizó pese al deseo del poeta.
 
“No diría que era un sueño de Neruda, ya era algo muy concreto y lo tenía listo; de hecho, construye una pequeña cabaña y lleva un ancla muy grande y la pone en el lugar en el sentido de pertenencia, se ocupa de la parte legal pero no le alcanza el tiempo y tras su muerte el espacio tiene un final muy triste”, comentó el cineasta.
 
El documental se nutre de imágenes al pie de un acantilado, de Neruda, del funeral y múltiples entrevistas a personas cercanas al poeta y de la Fundación Pablo Neruda, las cuales lo convierten en un interesante documento periodístico pero también en un viaje por la memoria y figura de uno de los grandes poetas de la historia.