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Hifu, lo último en tecnología para un cutis renovado

Por Liliana Aguirre/ La Razón | 8 Mayo, 2017 - 15:57
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Esta técnica está sugerida para hombres y mujeres a partir de los 35 que presenten flacidez leve en la piel del rostro.

La flacidez en la piel es más evidente con el paso de los años, en especial en el rostro y el cuello. “Esto ocurre porque con el tiempo, y de forma natural, se disminuye la producción del colágeno, lo que da como resultado la disminución del espesor de la dermis y la pérdida de elasticidad”, explica el médico estético Paolo Sánchez.
 
Cuando surgen estas señales, algunas mujeres apuestan por el bisturí, pero muchas le temen a las intervenciones quirúrgicas y optan por técnicas no invasivas para recuperar la lozanía. Entre esas opciones está el Hifu (High-Intensity Focused Ultrasound, por su sigla en inglés), una moderna tecnología para el tensado de la piel gracias al ultrasonido focalizado.
 
Las ondas de sonido generan calor, contrayendo y levantando el tejido de la piel sin alterar su superficie. La máquina emite una temperatura de 65° a 75° centígrados en un tiempo determinado según las necesidades del paciente. Así se desencadena la neocolagénesis, que permite la remodelación del colágeno. Este proceso provoca la mejoría de las propiedades de la piel y la síntesis del nuevo colágeno, detalla el médico, quien cuenta con esta tecnología de punta.
 
“Se trata de forma eficaz, ya que trabaja desde la parte más profunda hasta la superficie de la dermis. El tiempo de cada sesión es de 60 a 90 minutos. Lo recomendable es una semanal durante cuatro a seis meses para lograr resultados visibles”, agrega Sánchez.
 
Carlos San Martín, médico estético, explica en Bellezapura.com que “los resultados de este lifting son comparables, aunque sin cicatrices, con una cirugía plástica por su efectividad”. El galeno advierte que en algunos pacientes queda la piel enrojecida y dolorida durante un par de días. Luego desaparece la molestia.
 
Esta técnica está sugerida para hombres y mujeres a partir de los 35 años hasta los 65, para obtener una piel lozana que presenta flacidez leve a moderada. “La mayoría de los procedimientos se dirige a cejas caídas, flacidez de mejillas o en la región mandibular y el cuello”.
 
Como este tratamiento -cuyas sesiones se realizan espaciadas entre 21 y 30 días por cuatro meses- es ambulatorio, la persona puede realizar sus actividades de forma normal tras una sesión.