Artículos

La importancia de vestir prendas a la medida

Por Carlos Eduardo Paredes/ El Economista.net | 24 Marzo, 2017 - 16:47
  • showdataservlet_3.jpg

La ropa ajustada en puntos específicos de acuerdo al cuerpo convierte una simple pieza estándar en una personalizada.

Décadas atrás, las personas acudían con mayor frecuencia a la modista o el sastre para confeccionar prendas de acuerdo a las medidas propias de cada cuerpo, esto permitía que tuvieran en su guardarropa piezas prácticamente únicas y entalladas.
 
Con el correr del tiempo y a través de la evolución de la moda y expansión hacia nuevos mercados se desarrollaron las tallas o medidas que ahora conocemos como estándar (S, M, L, XL, XXL o de numeración), que son una norma utilizada en la confección de prendas en serie que actualmente representa el más alto porcentaje de la vestimenta que conocemos.
 
Estas normas han sido desde entonces un medio muy acertado para quienes gustan de comprar la ropa lista para usar. Las medidas estándar funcionan eficientemente para facilitar el momento de la compra; sin embargo, no podemos dejar a un lado que una prenda justa y entallada al cuerpo de quien la usa luce completamente diferente.
 
Una pieza ajustada a la medida en puntos específicos según el cuerpo de la persona que la vestirá hace de esa “prenda estándar” una “pieza personalizada”.
 
Muchos estarán de acuerdo en que es incómodo cuando una camisa genera demasiados pliegues o bolsas dentro del pantalón. La solución: hacer ajustes a la medida.
 
Lo mismo sucede en prendas femeninas como las faldas, no lucirán bien si no tienen el ajuste o largo adecuados y restará elegancia.
 
 
Por otra parte, al ir de compras a veces probamos varias prendas y no logramos encontrar lo que realmente nos queda bien.
 
Se debe a que la mayoría de las prendas confeccionadas en serie entallarán de manera diferente en cada cuerpo, sobre todo las piezas más elegantes.
 
Si tenemos suerte encontraremos una pieza que se adapte a nuestro cuerpo completamente, de lo contrario, necesitará un ajuste especial.
 
En América Latina, no tenemos una cultura de la moda tan marcada y lógicamente cuando nos probamos ropa en una tienda el dependiente o vendedor dirá “le queda muy bien” porque su función no es la de asesorar. No existe ropa justa en un 100 % para todas las personas.
 
Nadie ha descubierto el secreto para que una prenda se adapte a todo el mundo, sino que hay prendas que son mejores para unas personas y algunas que son mejores para otras. Algo que debemos tomar en cuenta es la caída de las telas, un material que se deforma cuando la usamos resta elegancia a nuestra imagen.
 
En el entorno profesional la imagen personal se evalúa mucho. Si la ropa le queda bien entonces su imagen será mucho más impactante.
 
*Carlos Eduardo Paredes es diseñador de moda y asesor de imagen