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Las maravillas naturales de Risaralda

Por El Espectador | 3 Marzo, 2017 - 10:14
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Verdes paisajes, termales, el nevado de Santa Isabel y el olor permanente del café recubren esta tierra emprendedora y cada vez más turística.

Parecería fácil imaginarse un día en una casa cafetera de Risaralda a un hombre buen mozo, con un tiple, sombrero aguadeño y un tinto; contemplar la variedad de verdes de su región mientras oye un bambuco o un pasillo lento.
 
Lo que no resulta tan sencillo es percibir la inmensidad de todo lo que ofrece el departamento de Risaralda, que por su estratégica ubicación cuenta con una impresionante diversidad de paisajes, sabores y colores, siempre con algo nuevo para ofrecer.
 
Risaralda se enmarca entre las cordilleras Occidental y Central y lo cruza el río Cauca; su variedad de frutos, nacimientos de agua entre montañas, valles, selva, cumbres y páramos exaltan el amor por la vida.
 
El secreto del sabor y el aroma del café es fruto de la tradición y la diversidad de la tierra risaraldense. Las manos laboriosas que cada día siembran el segundo producto más comercializado del planeta, recuerdan la abundancia de este paraíso verde.
 
Y siempre hay más, además de sus paisajes, su gente y su café: Risaralda cuenta con una amplia diversidad de fauna y últimamente las aves han sido protagonistas. Según cifras del Bird Festival 2017, el mundo tiene 10.000 aves, en Colombia viven 1.900 y en Risaralda alrededor de 800, 25 de las cuales son endémicas. Por eso espera seguirse posicionando como un destino nacional y mundial de aviturismo.
 
Así que mientras disfruta de un buen café, podrá ver verdes montañas y oír un concierto con el más bello canto de las aves de la región. Otro atractivo es el Bioparque Ukumarí, uno de los proyectos turísticos más importantes del Eje Cafetero y el parque temático de este tipo más grande de América Latina. Aquí vale la pena adentrarse por la zona de bosques andinos, que ya cuenta con la presencia de animales como osos, monos, águilas, tairas y tigrillos.
 
La Laguna del Otún, un embalse natural que hace parte del Parque Nacional Natural los Nevados, es otro de los tesoros de la región. Se trata de un cuerpo de agua que mide cerca de 1,5 km² y ofrece, entre otras actividades, la posibilidad de acampar a la orilla y pescar truchas.
 
Risaralda también alberga al nevado de Santa Isabel, saliendo de Santa Rosa de Cabal, donde podrá disfrutar de una de las mejores aguas termales del país y comerse un delicioso y tradicional chorizo santarrosano; se emprende un viaje de aproximadamente cinco horas para empezar a subir hasta la cumbre del nevado, que alcanza una altura de 4.965 msnm. Durante la travesía sorprenden coloridos paisajes, decenas de aves, plantas, flores y una gran vista del paisaje cafetero.
 
Risaralda ofrece una hermosa y variada flora y fauna. Regala olores, sabores y colores que quedan en el alma, como un amor montañero, como un buen café por la mañana.