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“A Piñera lo eximo, es un ricachón astuto y simple”

Por Cristián Aránguiz | 12 Mayo, 2017 - 17:05
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Raúl Zurita, el principal poeta chileno vivo y uno de los grandes vates contemporáneos en lengua castellana, pasa revista con AméricaEconomía a lo divino y lo humano, una conversación rápida con un escritor que le gustaría ganar el Nobel para “pagar los gastos de la casa”.

Raúl Zurita es el último de los poetas chilenos de una potente tradición que iniciaron Pablo Neruda, Pablo de Rokha, Nicanor Parra, Vicente Huidobro y Gabriela Mistral. El último que logró una voz asociada a una obra, a la provocación de llegar a la estridencia y la ambición de alcanzar el nivel artístico-literario de sus grandes antecesores.

Ganador de la beca Guggenheim, del Premio Nacional de Literatura chileno y ahora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, este poeta nacido en 1950, que estudió ingeniería y sufrió la tortura bajo la dictadura de Pinochet, hoy es considerado uno los mejores vates contemporáneos en lengua castellana.

- ¿Le gustan las entrevistas?
- Las padezco, pero las hago.

- Estuvo de profesor en la Universidad de Harvard. ¿Qué hace un poeta chileno de profesor ahí?
- En el mundo académico es quizás la universidad más prestigiosa del mundo. Fue un buen lugar, que no me cambió la vida, pero conocí gente buena donde hice un seminario en que entró por primera vez el “profundo pueblo”. Un tipo me dice “puedo ir a tus clases”; claro, le dije, yo no me voy a parar en la puerta con una metralleta a detenerte y comenzaron a aparecer los alumnos oficiales, más el profundo ropaje latinoamericano de oyente.

- ¿Zurita es un poeta viajero?
- Me ha tocado viajar, ha sido una cosa de estos últimos años, pero ahora estoy cansado. Este año aún me quedan unos cuantos viajes. La primera vez que tomé un avión fue bien anciano, en el año 82, para la escritura del poema en el cielo en Nueva York. La poesía no te da plata, pero te hace viajar.

- En la India leyó sus poemas. ¿Es una cultura tan diferente a la nuestra?
- Es muy diferente en algunas cosas, pero no creas que es tan diferente. El pueblo sigue siendo el pueblo y la gente que he conocido en la India es entrañable. Son unos vendedores increíbles, entras a comprar un alfiler y sales con la tienda entera, arruinado, pero convencido de que están regalando todo. Me sentí muy feliz en la India.

- Veinte años atrás la crítica lo trataba de lo peor. Hoy la misma critica lo eleva a élite de la poesía latinoamericana. ¿Les cree algo?
- Eso significa que no tienes que alegrarte mucho, ni cuando te encuentran todo bueno o cuando te encuentran todo malo. Son arbitrarios los unos y los otros.

Pinochetismo

- Zurita, ¿le interesa la economía?
- La padezco.

- La fluctuación de los mercados, el índice de la bolsa, la caída del cobre...
- Solamente te voy a decir una cosa: vivimos en una pelusa perdida en el Universo. Son tan absurdas las guerras, las fronteras. Somos una pelusa económica, política y técnica, donde tenemos la capacidad de tratar bien a todos los habitantes, sin embargo, el hambre, los refugiados, los conflictos hacen de esta pequeña pelusa un infierno. Eso es la economía.

- En Chile, seguimos dependiendo del cobre. ¿Cuál debería ser nuestro principal producto de exportación?
- La solidaridad, que fuésemos conocidos como un país que acoge a los desamparados, hermanos de nuestros países, que da refugio a los perseguidos. Sin duda alguna, ese debería ser nuestro mayor producto de exportación.

- ¿Fichó por el Partido Comunista?
- Siempre he andado por ahí, pero no han pasado dos semanas y ya hoy estoy…

- ¿Arrepentido?
-No, en disenso. Yo los quiero mucho, les tengo mucho respeto.

-Sebastián Piñera declaró US$ 600 millones de patrimonio y quiere ser presidente otra vez...
-Me espanta la profunda fuerza del pinochetismo. Incluso a Piñera lo eximo, es un ricachón astuto y simple. Es muy hábil, pero simple. No es un fascista, pero la derecha es aterrorizante; el odio, la forma de hablar de Bachelet. El monstruo de la derecha siempre está ahí, agazapado.

- ¿Han sido injustos con Bachelet?
- Han sido de una injusticia, pero infinita. Es un mujer decente, claro que se hicieron cosas que dieron ganas de llorar, pero es una gran mujer, una persona honesta, pero lo que tiene en frente, es decir, el pinochetismo, la derecha dura chilena, es terrible.

- Hoy vivimos los tiempos de Donald Trump...
- Vi los foros, los debates y estaban muy perdidos aquellos que creían que no podía salir electo. Lo encuentro un peligro. Es muy distinto ser un “mono con navaja” en Santiago de Chile, que serlo en Estados Unidos. Esto es una lección, ya que sus votantes fueron sectores postergados que no pertenecen a la universidades de élites, sino que fueron los padres de los hijos que fueron enviados a Afganistán; fue ese núcleo de derecha racista, abandonado por los gobiernos demócratas.

- ¿Le gustaría ganar el premio Nobel o no le interesa?
- Sí me interesa, me ayudaría a pagar los gastos de la casa.