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Pintar cuando se tiene Parkinson

Por El Observador | 12 Abril, 2017 - 11:58
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La enfermedad no le impidió perseverar en su actividad al artista uruguayo Gastón Andino.

El Observador | Hace cuatro años, Gastón Andino se enteró de que padecía de enfermedad de Parkinson. Sin embargo, eso no fue suficiente para que abandonara lo que más le apasionaba: el arte.
 
Andino es pintor desde hace 10 años y desde hace más de 20 es escritor e instructor de biodanza. Hace un año empezó a trabajar sobre postigones viejos de ventanas, en los que plasmaba imágenes inspiradas en el arte africano. "Ahí comencé a pintar diferentes formas. Hay cuadros circulares, como si fuera un escudo, o como una mandala. Cada uno puede ver lo que quiere", dijo Andino.
 
Esta colección fue lo que lo llevó a exponer el jueves y viernes pasados la muestra AfriKarte, en la que expuso tanto sus pinturas como sus poemas, además de realizar una muestra en vivo de body painting.
La muestra también contó con una proyección de la obra de Andino sobre maniquíes, en "una especie de comportamiento celular; un modo fuera de lo común de darle energía a un cuerpo inanimado".
 
Andino comenzó a pintar por contar con tiempo libre. Sin embargo, una vez diagnosticada la enfermedad encontró en el arte una forma de conciliarse con ella. "Nunca me quedé con la primera respuesta. Hice muchísimos tratamientos alternativos, desde energéticos y espirituales. Tanto así que el Parkinson no me pegó tanto como podría haberlo hecho", señaló.
 
 
Fue el arte lo que ocupó gran parte de su tiempo. "Aprendí que los tiempos son otros. El Parkinson te deja más lento", explicó Andino. Diestro de nacimiento, tuvo que aprender a usar la mano izquierda para trabajar sobre los espacios más grandes, y así dejar descansar la derecha. "Pero las partes más delicadas las pinto con la derecha", remarcó.
 
Otra técnica a la cual tuvo que adaptarse fue a usar su cuerpo para manejar la pintura. De esta forma, en vez de usar un caballete con el lienzo, o la pieza que quiere pintar, coloca el cuadro entre sus piernas y lo "acuna", mientras está sentado en un taburete, y lo va rotando a medida que va pintando distintas áreas. En ocasiones, también usa el caballete.
 
"Nunca me quedé con la primera respuesta. Hice muchísimos tratamientos alternativos, desde energéticos y espirituales. Tanto así que el Parkinson no me pegó tanto como podría haberlo hecho", señaló.
 
Andino tiene planificado exponer nuevamente la muestra AfriKarte en distintos lugares, aunque ya cuenta con material nuevo para una nueva exposición. Pese a su enfermedad, declaró que hay veces en que puede hacer cuatro, cinco o hasta seis obras por día. "Solo el arte en sus diversas manifestaciones es capaz de contemplar las grandes penas que el alma humana carga dentro de sí, llámese locura, enfermedad o miseria social", reflexionó.