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Por qué el frío no inhibe el consumo de helado artesanal

Por Télam | 10 Mayo, 2017 - 11:16
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La alta demanda se debe a la constante inquietud de los maestros heladeros para crear nuevos sabores, señala en su columna Gabriel Fama.

Hace ya unos años que la Argentina se encuentra entre los países con mayor consumo de helado artesanal del mundo, llegando a casi 7 kilos anuales de helado per cápita. Pero lo más interesante es que el consumo no sólo se da en verano, sino que poco a poco se va incrementando durante los meses fríos.
 
El 80 por ciento de la población consume helado artesanal durante la temporada cálida y en promedio se disfrutan 12,2 kilos por mes, mientras que durante el período que va desde abril a septiembre, los meses fríos, los argentinos consumen en promedio 1,6 kilos. Una cifra que demuestra que a pesar de las temperaturas invernales, el helado artesanal es uno de los preferidos como postre y alimento durante todo el año.
 
Durante el verano entre los sabores más elegidos se destacan los frutales, con su alto sabor y textura refrescante. En invierno y acorde con las temperaturas más bajas, los más cremosos son los favoritos. El protagonista indiscutido es el dulce de leche, seguido por el chocolate y la frutilla. Los tres verdaderos clásicos de los argentinos.
 
Pero hay todo una gran variedad de gustos. Parte del aumento del consumo del helado artesanal se debe a la constante inquietud de los maestros heladeros para crear nuevos sabores, siempre respetando la característica calidad que nunca cambió y se mantuvo inalterable a través de las generaciones.
 
Por eso decimos que los argentinos somos fanáticos del helado artesanal, un producto noble y con una fuerte identificación italiana que se prepara respetando cada uno de los procesos de elaboración de las recetas tradicionales. La calidad de las materias primas es, sin lugar a dudas, el principal punto a la hora de identificar el helado artesanal y también esencial para lograr un producto sano, rico y natural.
 
Otro de los puntos por los cuales el helado artesanal es tan versátil es la posibilidad de recorrer las heladerías de barrio -esos lugares tan característicos con un fuerte sentido de pertenencia- y probar todas las variedades. Cada maestro heladero tiene sus secretos de elaboración y técnicas especiales, lo que hacen al helado argentino único en el mundo. Podríamos decir, entonces, que hay tantas variedades de helado de dulce de leche como heladeros elaborándolos. Le toca a uno la dulce tarea de probarlos y descubrir cuál es el mejor según las preferencias de cada paladar.
 
También decimos que el helado artesanal es para todos. Primero porque la gran mayoría lo consume en compañía de amigos, familia o durante una cita. Desde sus orígenes nació para compartir y unir. Por otra parte, sus cualidades alimenticias son destacadas, ya que aporta cantidades significativas de vitaminas, calcio, proteínas, lo que lo hace un alimento ideal para una dieta saludable.
 
Dulzura mediante, las mujeres también son protagonistas del aumento en el consumo anual y cada vez más se animan disfrutar del helado artesanal sin restricciones. El pote de cuarto kilo, por lo general asociado a los más golosos, es un formato que ellas van a adoptando con mayor frecuencia.
 
El auténtico helado artesanal es un alimento sano, rico y natural que se disfruta durante todo el año. El fanatismo que logra en la Argentina está sustentado por el compromiso inalterable de varias generaciones de maestros heladeros que respetan las tradiciones pero que también apuestan por la innovación, haciendo que este maravilloso producto sea respetado y admirado en todo el mundo por su calidad y dedicación.
 
Gabriel Fama es presidente de la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA)