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Sidney Poitier, el hombre que hizo historia en los Oscar

Por Lucero Calderón/ Excélsior | 20 Febrero, 2017 - 15:06
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90 años cumple el primer actor negro en ganar el premio por su actuación en Una voz en las sombras.

Sidney Poitier, quien en 1964 se convirtió en el primer actor negro en ganar un premio Oscar por la película Una voz en las sombras (Lilies of the Field) en la que dio vida a un trabajador itinerante de quien sacan ventaja cinco monjas, cumple 90 años de vida.
 
El artista, que sentó un antecedente en la historia del Oscar, les arrebató la estatuilla dorada de Mejor Actor a Paul Newman, Albert Finney, Richard Harris y Rex Harrison.
 
"Nunca creí en limitación alguna por ser negro. Cuando llegué a Florida eso fue lo que se me dijo muchas veces, pero antes de llegar ahí tuve una gran oportunidad debido a mis padres, quienes me enseñaron a saber quién era yo", declaró.
 
"Me enseñaron que tenía derecho como cualquier ser humano, me enseñaron que yo era alguien. Sabía que no teníamos dinero, no teníamos electricidad ni agua corriente, pero me enseñaron a que yo era alguien. Tuve muy poca educación, de hecho sólo año y medio y a pesar de eso me siguieron diciendo que yo era alguien”, expresó a Oprah Winfrey en un programa que ella le hizo en reconocimiento a su trayectoria.
 
Nacido el 20 en febrero de 1927 en Miami, Sidney Poitier pasó su niñez en Bahamas, de donde eran originarios sus padres. A los 15 años sus progenitores lo enviaron a Miami, donde radicaba uno de sus hermanos, para que tuviera mejores condiciones de vida, no obstante se enfrentó a una sociedad estadunidense que segregaba por el color de la piel.
 
Antes de interesarse por la actuación desempeñó distintos oficios en Nueva York, hasta que volcó su atención en las artes escénicas. Aunque en un principio fue rechazado en una compañía teatral debido a su acento, fue aceptado meses después cuando  logró neutralizarlo. Su primer papel fue en la obra Lisístrata, que se montó en la década de los 40 en Broadway. Ese trabajo le valió buenas críticas, provocando que las producciones voltearan a ver al joven Sidney Poitier.
 
En 1950 debutó en cine, cuando el director Joseph Mankiewicz  lo invitó a desempeñar el papel de un médico negro que sufre por el color de su piel en  No Way Out. En 1958 fue parte de la producción Fuga en cadenas, filme por el que recibió su primera nominación al Oscar, premio que finalmente ganó en 1964.
 
 
"Porque ha sido un largo camino para llegar hasta aquí, tengo que decir que estoy en deuda con muchas personas, como Ralph Nelson (director de Una voz en las sombras), James Poe (guionista), William Barret (novelista) y por supuesto a los miembros de la Academia. A todos ellos sólo les puedo dar un agradecimiento muy especial”, fueron las palabras emitidas por Poitier cuando recibió su primer Oscar.
 
En 2002 la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood le otorgó el Oscar Honorífico.
 
El también director de cine, escritor y diplomático ha sido reconocido por varios galardones, entre ellos el BAFTA honorario que le entregaron el año pasado en el Reino Unido.
 
De los filmes más sobresalientes  que conforman su trabajo están: Mi pecado fue nacer (1957), Al calor de la noche (1967), ¿Sabes quién viene a cenar? (1967), Al maestro con cariño (1967), Por amor a Ivy (1968), The Wilby Conspirancy (1975), Persecución mortal (1988), Héroes por azar (1992) y El chacal (1997).
 
Su último proyecto en cine fue en 2001 con El constructor de sueños (The Last Brickmaker in America).
 
Como director ha estado detrás de nueve proyectos como Sucedió un sábado (1974), Let’s Do it Again (1975) y Locos de remate (1980).
 
El también ganador de un Oso de Plata del Festival de Cine de Berlín fungió como embajador de Bahamas en Japón y ante la Unesco, además de haber recibido en 2009 de manos del presidente Barack Obama la Medalla Presidencial de la Libertad, la condecoración civil más importante del país.