Reseña

Mazda3 SportSedan 2.2 Skyactiv-D Luxury, con clase y vocación deportiva

Por Javier Millán |  5 Febrero, 2015 - 18:11
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Las berlinas compactas de tres cuerpos tienen en los mercados maduros como el europeo una difícil existencia ante la pujanza de arquitecturas dotadas de mayor funcionalidad, con un mayor espacio y más accesible.

Haciendo esta salvedad, el modelo que nos ocupa, el Mazda3 Sport Sedan de nueva generación aporta a cambio un estilo y unas proporciones que se ajustan como anillo al dedo a la nueva segmentación del mercado.

Los fabricantes ante esta situación han respondido con un redimensionamiento de las medidas para llegar a coches compactos -el segmento en el que se ubica este Mazda3- que han llegado a ocupar el espacio, al menos en tamaño, del segmento superior.

El Mazda3 SportSedan, en este caso dotado del motor diesel de 150 CV, toma como base la del compacto Mazda3 de cinco puertas (mide 4,47 metros) y le añade un voladizo trasero mayor que amplía su longitud hasta los 4,58 metros para así tener un mayor maletero.

Este estiramiento hace que los 364 litros de maletero que tiene la versión compacta pasen a 419 litros en este sedán de 4 puertas. Aquí, la única pega la pone una boca de carga que es estrecha y dificulta, junto al portón, el poder introducir en el maletero objetos voluminosos o muy cuadrados.

Los tiradores para reclinar los asientos quedan muy expuestos a los golpes cuando se procede a la colocación y reparto de bultos o equipajes. A cada lado del maletero se ubica un tirador con su correspondiente cableado que es fácil golpear y, por tanto, estropear sino se pone un poco de atención en la operación de llenado del maletero.

Lo mismo sucede con los altavoces del equipo de música que, el caso de la versión probada, la más equipada de la gama, son de la firma Bosé, que, por otra parte proporcionan una notable calidad de sonido en toda la cabina.

Un pequeño detalle que resta bondades al buen acabado general del coche es que el montante que separa al maletero del habitáculo no está pintado del todo, lo que desentona con el rojo metálico (Soul Red Metallic es la denominación comercial de la marca) de la unidad probada.

Hasta aquí los contras, porque los pros son mucho mayores y hacen al conductor olvidarse rápidamente de ellos al admirar desde fuera la silueta deportiva del coche. El diseño se ha basado, como ya ha sucedido con todos los últimos modelos de Mazda, en el concepto "Kodo", término que significa "Alma del Movimiento", que pretende transmitir dinamismo y movimiento en cada uno de los detalles.

Así, los faros delanteros alargados hacia atrás marcan la línea ascendente y musculosa que destaca en la vista lateral del coche y que termina en la parte trasera, algo más elevada que el resto para transmitir esa imagen de fluidez.

La acentuación del dinamismo también se logra con las llantas de radio cruzado de 18 pulgadas que equipa de serie la versión Luxury.

En la parrilla delantera el símbolo de las alas de Mazda compite en protagonismo con los faros de led.

El objetivo fijado por el fabricante japonés de lograr que el conductor sienta dinamismo y movimiento lo ha conseguido visualmente, claramente, y dinámicamente con el nuevo motor 2.2 Skyactiv-D, que ya cumple con la exigente normativa europea de emisiones Euro 6.

Tiene una cilindrada de 2.191 centímetros cúbicos, ya inusual en un mercado que está reduciendo las cilindradas a ritmo elevado, una potencia de 150 caballos, un par máximo de 308 Nm desde las 1.800 rpm, una aceleración de 0 a 100 Km/h en 8,1 segundos y una velocidad máxima de 213 km/hora.

Estos son los datos del catálogo, porque en la prueba lo que se ha podido apreciar es que el coche empuja con fuerza desde cualquier régimen y tiene respuesta desde un poco antes de las 1.800 rpm y hasta las 4.000 rpm. Es de destacar también del propulsor una baja rumorosidad y un bajo nivel de vibraciones. En estos dos parámetros, este motor se encuentra entre los selectos del mercado.

Es un coche que permite una conducción tranquila para buscar la mejor eficiencia y un consumo razonable (el combinado homologado por la marca es de 3,9 litros a los 100 kilómetros) pero siempre con la suficiente potencia en la recámara para llevarlo rápido.

La caja de cambios, de seis velocidades, tiene recorridos cortos que invitan a utilizar hasta el máximo este propulsor diesel que tan buenas respuestas ofrece.

En curva, el coche responde con inclinaciones muy leves de la carrocería, en línea con la deportividad que declara la marca, aderezada con una amortiguación que filtra bien las irregularidades del asfalto.

Esta berlina de cuatro puertas, a pesar de un mayor tamaño que la opción de carrocería de cinco puertas, no pierde cualidades dinámicas y lo demuestra con unas maneras de alto nivel cuando encadena curvas cerradas sin que el bastidor pierda la compostura.

Mazda quiere que el conductor disfrute de una conducción dinámica, para lo que ha diseñado la nueva estructura Skyactiv-Body en la que ha utilizado refuerzos de acero de alta resistencia para mejorar la rigidez de la estructura de la carrocería en un 30% y hacer el chasis más ligero.

Al combinar una rigidez mayor y un peso menor, la maniobrabilidad en carretera ofrece una mayor capacidad de respuesta y el coche se puede conducir con mayor agilidad.
Este nuevo diseño del chasis, junto al del motor diesel, se ha inspirado en el concepto japonés Jimba Ittai, que significa "caballo y jinete unidos en uno".

El interior está también a la altura del diseño exterior y del chasis y el propulsor.
Al sentarse en la banqueta del conductor la primera impresión que se tiene es que se está dentro de un modelo Premium de factura alemana.

La pantalla central, de siete pulgadas, en la parte alta del salpicadero central y sin estar encastrada, el climatizador bizona y las salidas de aire horizontales, son algunos elementos que caracterizan a algunos fabricantes de compactos reconocidos.

También llama la atención que, frente al conductor, no se ubica la típica esfera con el velocímetro. Este está en un pequeño recuadro en la parte baja del cuenta revoluciones e informa de la velocidad en formato digital.

La consecuencia de este peculiar diseño es que, es habitual, que se vaya más deprisa de lo que se pretende al no tener una esfera grande que permita ver de un vistazo si se conduce por encima de los límites legales.

En la versión Luxury probada el conductor cuenta con la ayuda de un pequeña pantalla (head-up display) en la que se puede ver la velocidad, las indicaciones del navegador o la distancia que con el coche que precede.

El asiento del conductor -de piel y calefactable en la unidad probada- es cómodo y ofrece una elevada sujeción lateral.

Como ya es habitual en la mayoría de los modelos actuales, el coche es más cómodo para cuatro ocupantes que para cinco porque la plaza central tiene peor mullido.

Desde la pantalla central se maneja el navegador, la radio, el teléfono y los ajustes que se pueden aplicar al vehículo.

Es importante conocer que una vez que el coche se pone en marcha la pantalla no responde a órdenes táctiles y hay que manejarla desde un mando ubicado al lado de la palanca de cambios, algo que también tienen sus principales competidores alemanes.

El Mazda3 SportSedán es un coche que, en el segmento en el que compite, destaca por su línea deportiva y se sitúa al nivel A3 Sedán o del Mercedes-Benz CLA, los dos modelos de gama alta que encabezan el segmento.

El precio coloca a este Mazda 3 justo por detrás de estos dos y muy por encima de los competidores generalistas, lo que limita su potencial de ventas, si lo que se busca es un coche más grande que un compacto, con más maletero y con una factura ajustada.

Ficha técnica

Longitud 4,585 m.
Anchura 1,795 m.
Altura 1,450 m.
Distancia entre ejes 2,700 m.
Vía delantera 1,555 m.
Vía trasera 1,560 m.
Peso 1.385 kg.
Capacidad depósito 51 l.
Capacidad maletero 419 l.
Coeficiente aerodinámico 0,26 Cx.
Posición motor Delantero transversal.
Alimentación Inyección directa.
Cilindros Cuatro cilindros en línea.
(16 válvulas).
Cilindrada 2.191 c.c.
Potencia máxima 150 CV a 4.500 rpm.
Par máximo 380 Nm a 1.800 rpm.
Transmisión Manual de 6 velocidades.
Velocidad máxima 213 km/h.
Aceleración 0-100 8 seg.
Consumo medio 3,9 l.
Emisiones CO2 104 g/km.
Dirección Asistida eléctrica.
Diámetro de giro 10,6 m.
Frenos delanteros Disco ventilados.
Frenos traseros Discos sólidos.
Suspensión delantera Tipo McPherson.
Suspensión trasera Paralelogramo deformable.
Tracción Delantera.
Neumáticos 215/45 R 18.
Equipamiento de serie ABS + ESP + Hill Asist.
Precio US$30.000.