Reseña

"Platillo Volador", un libro para cocinar, comer y viajar

Por Loreto Oda Marín |  12 Febrero, 2016 - 11:14
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Este trabajo de la chef Ximena Labra Urzúa cuenta con más de 80 recetas y una guía de viajes, donde se pueden encontrar datos para comer, alojar y lugares a visitar en diversas ciudades del mundo.

Recetas locales; sabores exóticos que transportan y evocan diversos lugares del mundo; e ideas culinarias que sorprenden es lo que se encuentra en "Platillo Volador", un libro con más de 80 fórmulas gastronómicas que la chef Ximena Labra Urzúa ha aprendido e incorporado durante sus viajes por América Latina, Europa y Asia.

Este trabajo de la editorial especializada Emporio Creativo, dirigida por el cronista Daniel Greve, es más que un recetario de gran factura, también es una guía para viajeros, donde se pueden encontrar datos para comer, alojar y lugares a visitar en diversas ciudades del mundo, como Buenos Aires, Lima, la Patagonia chilena, Malasia, Tailandia, Italia y Londres.

Tanto las recetas, como los destinos y experiencias de viajes están escritas con un lenguaje cercano, con opiniones y anécdotas incluidas, detalle que hace aún más entrañable esta publicación que posee gran valor agregado. La autora además entrega en un apartado 40 consejos de diversos tipos, muchos acertados, incluso algunos más desconocidos, pero todos enfocados a lograr un buen resultado en la cocina y una óptima experiencia.

El material de este libro, de 236 páginas, están divididas en aperitivo, entradas, fondos y postres, y las hay de todos los tipos, algunas más comunes y otras más desconocidas, pero todas abordables. Por eso, dentro de las alternativas se puede encontrar cómo hacer pesto de ají verde, pebre de mango con leche de coco, brochetas de uvas rellenas, crema de tomates con croquetas de queso, crema volteada y filete de cerdo con caramelo y naranja.

Gracias a sus recetas, sus hermosas fotografías y los datos aportados por la autora, este libro transmite cariño y preocupación, no sólo por lograr un buen producto en el papel sino también por dejar algo en el lector, que cada página sea un aporte en la cocina y para cuando se quiera recorrer parte del mundo para degustar aquellos bocados que quedarán en la memoria y que quizás después, con ayuda de este recetario, puedan llegar también al plato del lector.