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Cuatro consejos para dejar el consumo de bebidas azucaradas

Por LifeStyle | 7 Octubre, 2015 - 16:17
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Expertos chilenos de la Universidad San Sebastián realizan investigación sobre la influencia de este tipo de líquidos en el aumento de la obesidad infantil.

México, Estados Unidos y Chile comparten una compleja situación frente al consumo de bebidas azucaradas en América Latina. Entre los tres países suman 297 litros anuales por persona, con un promedio entre ellos de 99 litros per cápita al año, situación que los ubica en los primeros tres lugares de la región en el consumo de bebidas azucaradas, especialmente las gaseosas llamadas "cola".

En total, se trata de más de casi 1300 botellas individuales que se toman por persona en esas tres naciones durante un año, cifra considerada "altísima" por los expertos. En México el consumo per cápita es de 115,4 litros alaño, mientras que en Estados Unidos es de 103,3 litros y en Chile de 79,1 litros.

Los académicos del área de Nutrición y Dietética de la universidad chilena San Sebastián, Samuel Durán y Paulo Silva, consideran esta información al publicar recientemente la investigación “Bebidas azucaradas, más que un simple refresco”, en la Revista Chilena de Nutrición.



Los expertos enfatizan que una familia chilena gasta en promedio unos US$17 en bebidas azucaradas al mes, consumiendo 26 litros en dicho período. Se trata del tercer producto en importancia en la canasta de alimentos, solamente superado por bienes de consumo básico como la carne y el pan.

Las ventas de estos productos muestran un progresivo aumento desde el año 2003, duplicándose en una década, según apunta el análisis. En ese contexto, el consumo de las bebidas "light" o baja en calorías sólo se ubica en un 20% aproximado.

El porcentaje mayoritario se lo llevan los líquidos azucarados con remolacha azucarera, caña de azúcar, jarabe de maíz alto en fructosa o edulcorantes no nutritivos como aspartamo y acesulfame k.

"El consumo elevado en niños obesos chilenos de 8 a 9 años es de 264,5 ml al día y de 222,75 ml en niños de 10 a 11 años, entregando una alta dosis calórica al día”, detalla Durán.



La investigación da cuenta de la relación existente entre el consumo excesivo de estas bebidas con el incremento de la obesidad, diabetes mellitus, síndrome metabólico, algunos tipos de cáncer y osteoporosis, todas situaciones muy prevalentes en la salud pública de Chile y de la región.

Paulo Silva, director de Nutrición y Dietética en la citada casa de estudios, explica que en general las bebidas azucaradas contienen sacarosa (azúcar de mesa), sin embargo, “hay una tendencia a reemplazar la sacarosa por jarabe alto en fructosa, monosacárido que genera efectos perjudiciales, inclusive mayores que la sacarosa, en términos de ganancia de peso y trastornos metabólicos”.

De allí es que los docentes y autores del estudio, aconsejan buscar estrategias para disminuir el consumo de bebidas azucaradas, optando por bebidas sin calorías, subrayando la imperiosa necesidad de modificar los hábitos alimentarios y estilo de vida de la población.

Si bien lo que ocurre en países como México, Estados Unidos y Chile se ubica en los casos extremos, lo cierto es que el cuadro se repite con preocupación en América Latina.



Los académicos entregan cuatro consejos básicos para dar el primer paso en el cambio de mentalidad:

-1 Cambiar las bebidas azucaradas por agua natural o saborizada con rebanadas de limón, pepino o naranja o bien por jugos sin azúcar o cambiar el consumo a bebidas light o llamadas "zero".

-2 Si se consumen zumos de fruta, no agregar azúcar ni agregar endulzantes.

-3 Consumir leche descremada, ya que casi un 95% de ell es agua.

-4 El consumo de té verde o blanco y mate, sin azúcar, solos o con endulzante también pueden ser buenos aportadores de liquido al cuerpo.
 

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