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Estrenan delirante ópera que García Lorca nunca pudo presentar en su época

Por LifeStyle.com | 23 Febrero, 2015 - 09:15
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Bajo el título de "El público", el literato español crea un intenso mundo en el que la principal propuesta es "liberarse de las convenciones sociales".

Aunque el cuerpo del poeta español Federico García Lorca aún no puede ser hallado, tras ser fusilado por tropas franquistas en los albores de la Guerra Civil Española, una parte de su obra (que él mismo había pedido destruir en caso muerte) no sólo ha logrado sobrevivir, sino que está a punto de ser presentada en escena.

Se trata de un revolucionario espectáculo operático que mezcla poesía, flamenco y homosexualidad, que lleva el nombre de "El público", escrita en 1930 mientras el literato estaba en Cuba.

El escritor y músico español Andrés Ibáñez trabajó sobre la única copia existente, que García Lorca confió a su amigo puertorqieño Rafael Martínez Nadal. Tal como en su momento lo hizo el reconocido Max Brod (amigo de Kafka, quien no destruyó el material literario que el escritor le entregó para que quemara cuando él muriera), el latinoamericano guardó la copia.

(Andrés Ibáñez/ Foto de Javier Del Real)

García Lorca quiso montar la particular obra musical, pero se encontró con dificultades mayúsculas y variadas, llegando a convencerse de que la gente no estaba preparada para apreciar esta ópera surrealista en los años 30.

Transformada en un libreto moderno, Ibáñez recoge la esencia de la obra y también la base de un montaje hecho en los 80 en España. La ópera no cuenta con una trama lineal, por lo que Ibáñez elabora un libreto un poco más formal para cuidar el respeto a la intención original. Se estrena este martes en el teatro Real de Madrid.

Irreverente, cruda y directa, "El público" se construye con poesía, homosexualidad y flamenco. La temprada en la capital española se extiende hasta el 13 de marzo.

La trama se centra en un director de teatro que prepara un montaje en el que busca liberarse de todo lo que llama "convenciones sociales" y reconocer su homosexualiad. En la obra aparecen personajes delirantes como un emperador romano, la inocente Julieta de Shakespeare y bailarines flamencos, sostenido todo con una partitura musical compleja en el que -respetando arias, duos e inerludios- la textura sonora es constantemente entretejida por una mezcla irrespetuosa pero potente.

Ibáñez subraya que Gacía Lorca desarrolla una ópera intensa que funciona como evidente espejo, en el que el público se ve muy de frente y, a veces, cuesta reconocerse.

A base de un coro compuesto por dos sopranos, cuatro barítonos y dos tenores, la obra se sostiene en el trabajo de la orquesta Klangforum de Viena, a cargo del director español Pablo Heras-Casado.

Para el director de la versión "es como si nos metiéramos dentro de la profunda psique de Lorca, "en la que no hay ningún tipo de límite o barrera". Para García Lorca "El publico" se trataba de su teatro imposible "y para nosotros eso se tranasforma en el mejor desafío", subraya un entuasta Ibáñez.         

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