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Famosa doctora de Colombia revela 14 mitos relacionados con la alimentación

Por El Espectador | 3 Enero, 2015 - 08:08
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"Doctora, ¿qué hago?", el libro de Fernanda Hernández, responde varias dudas con respecto a diversos alimentos y sus preparaciones.

Mitos sobre los alimentos, sus propiedades, preparaciones e influencias sobre el organismo hay por montones y es justamente eso lo que Fernanda Hernández, una de las médicas más famosas de Colombia gracias a que diariamente ofrece consejos de salud en el Canal Caracol, aborda en su libro "Doctora, ¿qué hago?".

La cirujana de la Universidad Militar Nueva Granada, con estudios de postgrado en Epidemiología, además de editora de la sección de salud de Noticias Caracol, aclaró decenas de mitos sobre salud. A continuación, algunos de ellos.

Mito: es malo comer huevo todos los días

Falso: diversos estudios han demostrado que una persona sana que come huevo todos los días no tiene mayor probabilidad de desarrollar enfermedades de una que no consume huevo a diario.

Mito: los alimentos "light" o ligeros no engordan

Falso: estos alimentos también tienen calorías, pero menos que un producto estándar o un alimento de referencia. El hecho de que estén rotulados como "light" no significa que se puedan consumir con la tranquilidad de no ganar peso.

Mito: hay que pelar todas las frutas

Falso: las cáscaras de muchas frutas son comestibles y fuente de múltiples nutrientes, empezando por la fibra. Así que, por ejemplo, no pele el mango o las manzanas, pero sí lávelas muy bien.

Mito: ¿la sopa fría no alimenta?

Falso: desde el punto de vista nutricional no se producen modificaciones significativas, pero dejar la sopa a temperatura ambiente puede favorecer la proliferación de gérmenes. Entonces, en lugar de no alimentar, podría enfermar.

Mito: hay que tomarse rápido los jugos, de lo contrario pierden las vitaminas

Verdadero: existe un fenómeno que se llama oxidación, el cual altera el contenido nutritivo de los jugos, así como su sabor y color.

Mito: chupar un limón corta la grasa de las comidas

Falso: el limón no tiene esa propiedad. Después de consumir alimentos ricos en grasa, no hay forma de contrarrestar sus efectos o disminuir la cantidad.

Mito: es malo comer rápido

Verdadero: comer rápido tiene varios efectos negativos, como que impide disfrutar del sabor de los alimentos y hace que se consuman mayores cantidades, además puede alterar la digestión y el aprovechamiento de nutrientes.

Mito: comerse una fruta o tomarse un jugo da igual

Falso: siempre será mejor consumir la fruta entera, así puede aprovechar beneficios extras de la cáscara como de la fibra.

Mito: comer mango con sal da anemia

Falso: ningún alimento está asociado con la aparición de esta enfermedad de la sangre.

Mito: el ajo es bueno para la circulación

Verdadero: además ayuda a prevenir los coágulos, a bajar la tensión y a mantener niveles sanos de colesterol.

Mito: las mujeres embarazadas no pueden comer carnes crudas

Verdadero: es prudente evitar el consumo de carnes crudas o a medio cocer, sobre todo si no se está seguro de la procedencia porque se corre el riesgo de que estén contaminadas con bacterias o parásitos que pueden causar complicación en el embarazo.

Mito: el agua de panela con limón es bueno para la gripe

Verdadero: ayuda a hidratar; es dulce, lo que produce alivio a síntomas como el dolor de garganta y el calor ayuda a disminuir la inflamación y la tos.

Mito: la zanahoria es buena para los ojos

Verdadero: la zanahoria es rica en vitamina A, un nutriente muy importante para la retina y, por tanto, para la visión.

Mito: para bajar de peso hay que eliminar por completo las harinas

Falso: no hay alimentos malos, lo malo es lo que hacemos con ellos en cuanto a preparaciones y porciones.

 

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