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Los entretelones del avance de la literatura infantil

Por Télam | 28 Abril, 2014 - 16:04
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Dentro de los diversos factores, está la tarea del `feriante` o promotor, una figura que se ha vuelto imprescindible para la difusión de este género que reúne la labor mancomunada de padres, docentes, bibliotecarios, incluso el propio Estado en la búsqueda de ampliar el universo de lectores.

Autores con estrella propia, historias con ilustraciones que también cuentan sin palabras, intertextos, acercamientos visuales al cómic o la historieta, distintos formatos y una enorme variedad de temas, además de una cuidada edición, son algunas de las características que tiene hoy la literatura infantil, presente en la 40 Feria del Libro de Buenos Aires.

A esto se suma la tarea del `feriante` o promotor, una figura que se ha vuelto imprescindible para la difusión de este género que reúne la labor mancomunada de padres, docentes, bibliotecarios, incluso el propio Estado en la búsqueda de ampliar el universo de lectores.

"Están instruidos y muchos se encuentran en toda la provincia de Buenos Aires -serían como una pequeña célula al interior de la institución educativa- y han tenido tal repercusión que ya están en todo el tejido provincial y son muy importantes para entender y promover a la literatura infantil y juvenil", declaró Natalia Ginzgurg, jefa del departemento editorial, División Libros de Editorial Atlántida/ Televisa.

Esta irrupción de los feriantes, según la editora, "hace unos años que se ha institucionalizado, primero porque hay muchos materiales para aprender y ayudarlos a los docentes en esta tarea; estos promotores tienen un aspecto comercial, saben promocionar los libros, sugerir para qué edades y que temas llevar a cada escuela, porque no todas requieren o necesitan lo mismo".

Siguiendo con la descripción de estos verdaderos mediadores de la lectura, Ginzburg afirma que "son independientes, autónomos, algunos están relacionados con alguna librería, los convocan la propia escuela, y ellos mismos son conectados por los autores".

"El lector infantil viene hoy con una competencia muy importante, muy asociada al dibujo animado, a todo lo que ven por televisión y se han instruido con el cómic -ya que estamos hablando de Quino en esta Feria- los chicos todos han leído a Mafalda, saben de que se trata".

Al momento de conocer qué franca etaria abarca la literatura infantil en estos días, Ginzburg reveló que "nos cuesta mucho poner edades, nosotros la proponemos en determinados contextos porque nos piden esa orientación, incluso acá en la Feria armamos una mesa de primeros lectores, otra para el ciclo escolar y otra para el comienzo de la secundaria", apuntó.

Rodeada de libros, la editora muestra las novedades prsentadas en la Feria: "Diario de dragones", de Natalia Schapiro, ilustrado por Leicia Gotlibowski; "Mitos griegos y romanos", adaptados por Oche Califa e ilustraciones de Paula de la Cruz, "Miedo suelto, gallinas en jaula", de Silvia Schujer y Liza Porcelli Pruci, ilustrado por Pablo Pinto y "Monstruos, brujas y ogros II, de Fernando de Vedia, ilustrado por Omar Aranda.

"`Diario de dragones` trata de un conjunto imaginario de dragones con un prosa poética, acompañado de un texto que se supone informativo pero que continúa en términos poéticos y una ilustración que habla por sí misma". En este momento "el ilustrador ha encontrado una autonomía que ya no es solamente el autor el que propone un tema. Por supuesto si yo tengo a Schujer o De Vedia estamos hablando de referentes, hay nombres que son íconos en sí mismos. Hay una temática, una historia que los precede", aclara Ginzburg.

El cuento de Silvia Schujer, "tenía al final una galería de personajes, un intertexto en el propio libro, y para terminar una canción, algo muy característico de esta autora que tiene mucha afinidad con lo musical. Hay una colección `Un cuento, un canto y a dormir`, de ella, que son doce relatos todos asociados con un animal y que finalizan con una canción", grafica la editora.

A su juicio siempre hay una propuesta autoral, en este caso la intervención de la editorial "pasó por proponerle -el libro tiene aspectos diferentes- que trabajara una parte como si fuera un comic. Y a la autora, al diseñador y al ilustrador les pareció bien la idea".

"El intertexto surge de darle coherencia a una material que pertenece a la autora, aunque la edición te da la posibilidad muy rica de sugerir algunas cosas", considera.

"Nos ha pasado ir a reuniones en el Ministerio de Educación donde tanto la novela gráfica como el comic han sido incorporados al género y nos invita a los editores que también los trabajemos", relató.

La agenda de los escritores en las escuelas es completísima: un autor como Franco Vaccarini, prolífico y muy inteligente para pensar la literatura infantil y juvenil -le publicamos una novela, "Nunca estuve en la guerra", sobre Malvinas- lo llaman de las escuelas de la secundaria para dar charlas todo el tiempo.

"Lo primero que hay que pensar como editor es donde estás. Cuál es tu editorial. Eso supone un público que es fiel y que te conoce. Atlantida es una editorial tradicional que la gente asocia desde los días de Upa y Billiken, y una de las pocas en Argentina y en Latinoamérica que forma parte de un grupo periodístico que le aporta una gran masividad", precisa Ginzburg.

"Está por salir acá en la Feria un libro que se llama "Hazañas y leyendas de los mundiales", del periodista Pablo Lisotto, y va a ir derecho a los quioscos para su venta ¿Cómo se concilia la masa con el cuidado en la edición?, ahí entra a jugar la cintura del editor. Trato de no sacar muchas novedades para encontrar el punto de equilibrio entre masividad y la calidad editorial".

El público infantil de la Feria del Libro, subraya, "es variadísimo porque una cosa es venir con el colegio; otra con los padres y otra en las vacaciones de invierno. Este primer fin de semana está lleno de gente, estamos contentísimos. Hay descuentos y promociones porque sabemos que los visitantes siempre quieren algo especial".

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