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“Mary & Mike”, el suspenso en serie

Por Juan Carlos Piedrahíta/ El Espectador | 23 Marzo, 2018 - 06:21
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Nueva propuesta televisiva se basa en hechos reales ocurridos durante la dictadura en Chile.

Mariana Loyola se acerca a los personajes a través de una investigación casi policíaca, mientras que Andrés Rillón prefiere que lo sorprenda el guion y se deja llevar por la escena aferrándose a los lineamientos de su director. Estas dos maneras de enfrentar el oficio actoral no han sido rivales nunca, más bien se trata de dos posturas complementarias que se dan cita durante el proceso de grabación de la serie chilena Mary & Mike.

La propuesta audiovisual, que surgió de una creación colectiva en la que colaboraron nombres como Andrés Wood, Esteban Larraín, Luis Barrales y Julio Jorquera, les otorgó a Mariana Loyola y Andrés Rillón la libertad de construir sus personajes de adentro hacia afuera o estructurarlos según la formación artística de cada uno. Ese hecho representaba, de entrada, un gran reto para el par de actores chilenos, porque tenían las bases sólidas del guion, pero podían proponer lo que quisieran para terminar de conformar el rompecabezas actoral, ese mapa extraño que debe, por lo menos, esbozar los rasgos del papel, sus intencionalidades, y establecer las razones, creíbles en su mayoría, por las que el personaje asume una postura determinada.

Mariana Loyola asumió a Mariana Callejas y lo hizo con conocimiento, profesionalismo y mucha responsabilidad, porque no sólo detalló la vida de la mujer que sirvió de inspiración para el personaje, sino que se adentró en la historia reciente de su país para revivir, si así lo exigiera la escena, los momentos más dolorosos de la dictadura de Augusto Pinochet. Los años 70 eran el marco apropiado para esa exploración y Loyola, una reconocida profesional de las artes escénicas en Chile, dedicó buena parte de sus jornadas a determinar la relevancia de los roles femeninos de aquellas mujeres que estaban a favor del general, pero también indagó sobre el comportamiento de las víctimas, que no fueron pocas.

Andrés Rillón, por su parte, se cuestionó múltiples aristas de su personaje de Michael Townley. Se preguntó cuál había sido su motivación para casarse con una mujer mayor que él, qué lo llevaba a resolver todo de la manera en la que lo hacía y, sobre todo, cuáles eran sus finalidades. Con ese panorama en la cabeza, se dejó llevar y permitió que el personaje viviera en él sin recelo, sin remordimientos y, tal vez lo más importante, sin juicios de valor.

“Yo siento que cuando uno sobreestudia se llena demasiado la cabeza de cosas. Me he relacionado mucho con muy malos actores, que llegan con ideas preconcebidas y eso no les permite entrar en contacto con su director y hace que se entiendan muy poco con sus compañeros en escena. Para mí, no hay diferencias entre la preparación de un personaje que tiene un ancla real, como Mike, y uno que no la tiene, porque uno siempre recurre a lo que ve para actuar”, cuenta Andrés Rillón, quien en Mary & Mike está viviendo por primera vez la responsabilidad de una protagónico en una serie con tantas expectativas.

A diferencia de Rillón, Mariana Loyola ya tiene en su haber muchos personajes inspirados en la vida real. “Contrario a lo que piensa Andrés, yo creo que la primera etapa es para llenarse de información. Ahí hay que leer todo, ver fotos, ir a la biblioteca, visitar los periódicos. Ya con todo eso en mi mente, me dedico a abandonar todo eso que he consumido en los últimos días, porque soy un instrumento que tiene que hacerle caso a un director. Me parece, y esto lo he pensado siempre, que lo más lindo que tiene mi oficio es lograr darle a mi director lo que él quiere de mí”, asegura.

A pesar de que parten de propuestas contrarias para hacer crecer a sus personajes, los dos están de acuerdo en que el actor nunca puede ser un juez de su creación. Su función es otra y el ir construyéndolo en un momento determinado hace que el artista en escena se plantee múltiples interrogantes que él mismo debe resolver desde el capítulo, pasando por la trama, para arribar al desenlace.

Los protagonistas de Mary & Mike también están de acuerdo en la importancia que tuvo la contundencia del guion para aceptar su rol protagónico en una serie que toca al público chileno, pero que a su vez les habla a las audiencias en todos los países de habla hispana.

“Para mí, el punto de partida de cualquier proyecto actoral siempre está en el guion. A raíz de esas páginas se puede crear un vuelo artístico, poético, que se desprende de la historia personal del actor”, comenta Mariana Loyola. La idea la complementa Andrés Rillón al decir que “desde el guion nace todo. A mí me pasó en Mary & Mike, porque nuestro director tenía puntos de vista a los que yo jamás me hubiera aproximado. Uno va encontrando elementos novedosos en la relación con el elenco y con los objetos en escena, pero la génesis sí está en el libreto que hace que todo esté en armonía actoral”.

Esta serie, desarrollada en plena década de los 70, aborda el suspenso y el drama como dos protagonistas adicionales de la propuesta audiovisual. Se estrenó en América Latina el 13 de marzo de 2018, pero ya había sido fogueada en festivales en diversas plazas de América y Europa. Incluso, Mary & Mike resultó ser la gran ganadora de los fondos anuales del Consejo Nacional de Televisión de Chile en 2015.

Mariana Loyola y Andrés Rillón llegaron por distintos motivos a hacer parte del elenco de Mary & Mike. Están de acuerdo en algunas cosas y en total contravía para otras, pero eso, según ellos, les dio la oportunidad de realizar un trabajo creativo en torno a esta historia que aborda hechos muy dolorosos para el pueblo chileno. La crudeza, el suspenso y la reflexión entran a escena en esta serie.

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