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"Noah", vuelve el cine bíblico y con polémica

Por Alicia García de Francisco | 4 Abril, 2014 - 11:48
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Cuatro años después del éxito de "Black swan", el siempre trasgresor Darren Aronofsky se vuelve nada menos que hacia la Biblia para contar su particular versión de la figura de Noé, con Russell Crowe de protagonista, que él asegura que es muy "respetuosa" pero que en Egipto ya ha levantado cierta polémica y eso que no se ha estrenado.

A Darren Aronofsky (Nueva York, 1969) le gusta sorprender y llamar la atención. La discreción no va con él, al menos en lo que a cine se refiere. Y todas sus películas hasta la fecha han provocado polémica, en mayor o menor medida. Ocurrió con su debut en el largometraje, "Pi" (1998), una mezcla de thriller y ciencia ficción rodado en blanco y negro, protagonizado por un matemático desequilibrado (Sean Gullette) y que tiene tantos defensores como detractores, que consideran la película pedante y rayana en lo esperpéntico.

Tras ese sorprendente debut, Arronofsky demostró que la polémica no había sido un elemento casual en su carrera y con sus películas posteriores eligió temas sin importarle el qué dirán y sin buscar el éxito en taquilla, algo difícil de lograr con filmes tan complicados como "Requiem for a dream" (2000) o "The Fountain" (2006). Con "The Wrestler" (2008) mejoró su relación el público con una historia de perdedores muy bien interpretada por Mickey Rourke y Marisa Tomei, y con "Black Swan"(2010) construyó una historia compleja y retorcida para mayor gloria de Natalie Portman, que se llevó el Óscar, además de ser su primer gran éxito en taquilla.

Tras películas tan diferentes unas de otras, pero Darronofsky ha vuelto a sorprender, cuando parecía imposible. Primero con la elección de un tema bíblico y luego con la puesta en escena de una historia tan conocida como la del Arca del Noé, sabedor de que el proyecto sería escudriñado con atención. Y así ha pasado. El filme ya ha sido prohibido en cuatro países de Oriente Medio y eso que aún no se ha estrenado en ninguna parte.

El Consejo Nacional de Medios de Comunicación de Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció la prohibición de la película por motivos religiosos, algo que también ha ocurrido en Catar, Bahréin y Kuwait. Una prohibición que llegó pese a que Paramount, productora del filme, anunciara que iba a incorpora un mensaje en las proyecciones para indicar que se trata de una "película inspirada en la historia de Noé", en la que se han tomado "licencias artísticas". Pero, según el responsable del Departamento de Seguimiento de Contenidos en los Medios de Comunicación de EAU, Juma Obaid al Lim, "hay temas en la película que entran en conflicto con muchas religiones", por lo que se ha decidido censurarla "por respeto a estos sentimientos religiosos".

Mientras, en Egipto, la institución religiosa Al Azhar, la más prestigiosa del islam suní, ha pedido la prohibición de la película por representar la figura del profeta Nuh (nombre de Noé para el islam), algo contrario a la ley islámica. Sin embargo, Aronofsky está convencido de que las reticencias terminarán cuando la gente vea la película, ya que asegura que él siempre ha sido muy respetuoso con lo que dice la Biblia.

"Cuando empiecen a verla se va a acabar la controversia porque yo creo que la película es muy respetuosa al texto original, pero lo lleva a la vida para el público del siglo XXI", dijo el estadounidense en la presentación del filme en México. Incluso recordó en una entrevista que cuando tenía 13 años ganó un concurso literario con un poema dedicado al bíblico Noé, y cuando a mediados de los noventa escribió una lista con las diez películas que quería rodar en su carrera, "Noé", era una de ellas.

Así que tras el éxito de "Black Swan", con las puertas abiertas de los estudios, el realizador decidió meterse de lleno en la historia y aunque en la Biblia el episodio del diluvio universal ocupa apenas unos párrafos y Noé ni siquiera pronuncia una palabra, es la parte principal de las casi dos horas de película, en la que ha añadido los suficientes elementos para construir una narración posapocalíptica. Tanto en su estilo como en los hechos que narra, Aronofsky ha añadido el necesario drama para toda producción hollywoodiense que se precie, con unas luchas fratricidas que se convierten en el centro de una historia en la que Noé aparece como un fanático religioso.

"En el Génesis, la historia comienza con el creador muy enfadado, y con ansias de hacer justicia -mediante el diluvio- y después se mueve hacia la misericordia. Lo que queríamos era trasladar esa evolución al personaje de Noé", explica Aronosfsky. "Así que al principio de la película Noé está lleno de odio, porque ve lo que los hombres han hecho, entre sí y al planeta, y a lo largo de la película aprende a ser piadoso", agrega el realizador.

Un Noé interpretado con fuerza por Russel Crowe, un actor que traza muy bien los límites de un personaje que roza la locura y el fanatismo tanto religioso como ecológico. Junto a él, completan el reparto Jennifer Connely, Emma Watson y Anthony Hopkins como Matusalén, el abuelo de Noé.

"Estoy seguro de que la película va a superar todas las expectativas porque todo el mundo espera a un hombre viejo, con barba larga, con una túnica y sandalias y todos esos animales felices" y no va a ser así, ya que la idea es "reinventar" al personaje, explica Aronofsky. Por lo que necesitaba un actor como Crowe, capaz de meterse en la piel de un personaje histórico y hacerlo suyo.

Algo en lo que le ayuda la complicidad que tiene con Jennifer Connely, con la que el actor australiano ya había trabajado en "A beautiful mind". Para Connely se trata sobre todo de una película universal. "Los temas de la Biblia hablan a todo el mundo, son atemporales y universales", subraya la actriz. "La controversia alrededor de la película ha sido generada por gente que aún no la ha visto, hay mucha especulación, pero cuando la vean comprobarán que es bastante fiel al espíritu de la historia bíblica".

Y en ese intento de normalizar la situación, Crowe hasta ha buscado la intervención papal a través de mensajes en su Twitter. "Querido Santo padre, ¿una proyección? El mensaje de la película es poderoso, fascinante, relevante", escribió el actor, para unos días después enviar sus disculpas al papa Francisco por el caos que dijo haber causado, aunque insistió en que "Noah le fascinaría".

Un tercer intento y ofrecimiento para llevarle la película al papa, algo que no parece que haya ocurrido. Ni siquiera después de que tanto el actor como Aronofsky asistieran a una de las audiencias públicas del papa precisamente en el día de San José. Pero polémicas aparte, lo que queda claro es que el cine religioso parece que vuelve con fuerza. Tras esta "Noah", a finales de año llegará la versión del "Exodus" de Ridley Scott, con Christian Bale en el papel de Moisés que tanta fama dio a Charlon Heston. Entre tanto, llegará a los cines otro filme bíblico, "Son of God", un proyecto menos ambicioso que cuenta la vida de Jesús y cuyo protagonista es el portugués Diogo Morgado.

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