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"Out", la marca de moda que teje oportunidades para las reclusas de Bolivia

Por La Razon / Lifestyle | 5 Mayo, 2016 - 10:13
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Esta primera colección, compuesta de 22 modelos, se enfoca en el rojo, azul y una gama de marrones y grises, tonos clásicos que acompañan los diseños de Claudia Pérez.

"Out" es el nombre de la marca social que muestra el esfuerzo y trabajo de las internas del Centro de Orientación Femenina de Obrajes (COF), en La Paz, Bolivia. Estas mujeres eligieron la nobleza y la belleza de las fibras de alpaca para crear a mano prendas de tejidos únicos, que además de moda proponen los conceptos de superación y excelencia.

"Out" es una iniciativa de innovación social de CAF —Banco de desarrollo de América Latina— en alianza con la Asociación Semilla de Vida (Sevida), el Banco Mercantil Santa Cruz; la Embajada de Alemania, la Asociación Medio Ambiente y Desarrollo en Acción (Enda), la Fundación Innovación en Empresariado Social (IES), la Dirección de Régimen Penitenciario, la Universidad de Aquino Bolivia (Udabol) y la Universidad del Valle (Univalle).

Con ese apoyo nació la primera colección de "Out", prendas para hombres y mujeres, en la que sacos, chalecos, abrigos y chompas, además de accesorios como gorros, guantes, chales y chalinas forman las modernas y coloridas tenidas.



Las piezas se caracterizan por llevar trenzas como detalle. “En la vida se tienen altibajos y obstáculos. La trenza, para nosotras, muestra cómo vivimos, cada una a su manera, la reclusión. Pero al final vemos la luz, la esperanza y las oportunidades”, comenta Patricia G., una de las privadas de libertad del COF, quien es ayudante de control de calidad en el taller de tejido.  

Esta primera colección, compuesta de 22 modelos, se enfoca en el rojo, azul y una gama de marrones y grises, tonos clásicos que acompañan los diseños de Claudia Pérez. “Los modelos son de un estilo sobrio con toques de modernidad”, describe.

Las piezas están tejidas con puntos complejos que no se hacen  a máquina fácilmente, recalca orgullosa la diseñadora, pues sabe que esas características las harán comerciables, ya que se apunta a que los recursos beneficien a las participantes del proyecto y a sus familias, así como a la población del centro, a través de programas recreativos y de atención médica.

Patricia señala que con el trabajo se gana un dinero “para mantenernos y para ayudar a nuestras familias. También nos sentimos útiles, sabemos que el futuro existe después de todo y que al salir libres continuaremos nuestras vidas”.

* Imágenes La Razón

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