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Por qué deberías comprar ropa más cara

Por Dinero en Imagen/ Excélsior | 3 Agosto, 2016 - 12:29
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Condiciones laborales impropias e impacto medioambiental son algunos de los efectos secundarios de la industria textil.

Si tuvieras que elegir entre una blusa de 1,000 pesos y otra de 200 con un diseño y tela parecidos, seguro elegirías la segunda opción, ¿no?
 
Desde luego la respuesta no es sorpresa pues todos queremos ahorrar, además, vivimos en un país donde un adulto con un trabajo formal tiene un salario promedio de 5,412 pesos, según el Observatorio Laboral. Entonces, gastar 1,000 pesos en una prenda parece algo excesivo.
 
Sin embargo, hay sectores de la población que compran ropa casi a manera de pasatiempo y muchas de esas compras son en tiendas donde las prendas llegan a costar menos de 200 pesos.
 
Pero detrás de esa aparente 'oferta' se esconden varios factores que ya han sido ampliamente documentados. Para ofrecer bajos costos, las tiendas producen en masa y para sostener esos demandantes procedimientos se generan consecuencias en el ambiente y en la calidad de los empleos de las personas que fabrican las prendas.
 
De acuerdo con el Fashion Transparency Index 2016, de 40 de las marcas más grandes de moda, sólo un tercio hace pública la información acerca de sus cadenas de suministro. Como consumidores, es importante conocer esto para saber que nuestra compra no proviene de una dinámica laboral que explota a los trabajadores.
 
Por ello han surgido organizaciones como FashionRevolution.org que organiza la Fashion Revolution Week, una iniciativa anual para divulgar entre los consumidores la necesidad de conocer quién hace la ropa que usan.
 
 
Impacto medioambiental
 
Según un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en 2013, 25 millones de kilogramos de algodón se produjeron en todo el mundo. Aproximadamente el 40% de eso, o alrededor de 10 millones de kilogramos, fueron utilizado en la fabricación de prendas de vestir. Esto quiere decir que en un año la industria de la moda genera emisiones de gases de efecto invernadero equivalentes a conducir al sol y  de vuelta más de 1,000 veces.
 
Debido a que es inevitable comprar ropa, al menos debes tomar una posición crítica al respecto y asumir una postura de consumidor responsable. No basta con saber quién fabrica tu ropa, es importante sacar el máximo de ella.
 
Marc Bain, reportero de Quartz.com, recomienda comprar menos -y así contribuir a aminorar los impactos negativos de la industria arriba mencionados-, y disfrutar más las prendas.
 
"El resultado ideal de adquirir ropa más cara es comprar menos pero, a la vez, comprar mejor. Al forzarme a considerar más mis compras (debido a que el gasto es mayor), he adquirido cosas que me gustan mucho más, en lugar de comprar prendas de bajo costo por impulso", asegura.
 
Aunque no todos tienen que gastar mucho por vestirse. La propuesta de Bain debe ser aplicada en función de las posibilidades de cada quien; sin embargo, hay una forma efectiva de medir cada compra mediante la fórmula 'costo por uso'.
 
Sólo debes medir el costo 'real' al dividir el precio de la prenda entre el número potencial de veces que la usarás. Esto te dejará ver que algo de bajo costo no será necesariamente la compra más barata si lo vas a usar unas cuantas veces o si va a desgastarse pronto, mientras que una prenda más cara puede constituir una mejor inversión si concluyes que la usarás más.
 
"El precio no garantiza la calidad pero un bajo costo tampoco representa una ganga", resalta Bain.
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