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Taza china del siglo XV rompe récord en subasta de Sotheby’s

Por Excelsior | 9 Abril, 2014 - 16:58
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Un millonario chino compró una pequeña porcelana Ming por US$36 millones.

A China volvió una pequeña taza elaborada en la era Chenghua (1465-1487) que recientemente se subastó en Nueva York.

Un millonario chino se adjudicó el elaborado producto por una suma cercana a los US$36 millones, estableciendo un nuevo récord mundial para la porcelana asiática, según explicó la casa de subastas Sotheby’s.

Se trata de un bol con motivos polícromos sobre fondo blanco considerado como una pieza rarísima. La ilustración también aporta lo suyo: un gallo rojo, una gallina y sus pollitos picotean en un jardín lleno de rosas rojas y azucenas amarillas este tazón cuyo esmalte y barniz están intactos.

Se trata, realmente, del "grial" del arte chino, según subraya Nicolas Chow, vicepresidente de Sotheby’s Asia.

“No existe ningún objeto más legendario en la historia de la porcelana china. Es un objeto de gran valor mitológico”, agregó.

El comprador es el multimillonario y coleccionista Liu Yiqian, de Shanghai. Este ex taxista que se dedicó a las finanzas es uno de esos millonarios chinos que recorren las salas de subastas del mundo entero, hacen subir los precios y ahora construyen museos para sus colecciones.

Liu Yiqian, de 50 años, hizo fortuna especulando en la joven bolsa de Shanghai en los años 90. Hoy preside un gigantesco conglomerado industrial y su fortuna ha sido estimada en más de US$1.600 millones. Ha fundado dos museos y su nombre está asociado a la compra, por US$6 millones, de un rollo caligrafiado que es objeto de una querella de expertos sobre su autenticidad. El anterior récord para una obra de porcelana china databa de 2010 y había sido establecido por un jarrón Qianlong vendido por unos US$30 millones.

El bol con el gallo —Chicken cup— representa la era de oro del arte Ming, de acuerdo con  la casa Sotheby’s. Aparentemente sólo hay veinte boles de este tipo en el mundo, cuatro de los cuales se encuentran en colecciones privadas. Gracias al mercado chino, Hong Kong se impuso en los últimos años como uno de los grandes centros de subastas de arte en el mundo, junto con Nueva York y Londres.

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