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Vehículos autónomos, una potencial mejora para personas con discapacidad

Por Pablo G. Bejerano/ Blogthinkbig.com | 11 Julio, 2017 - 11:45
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Para muchas personas, solo moverse de un punto a otro supone un gran problema. Estos coches pueden ofrecer independencia y mejor calidad de vida.

Blogthinkbig.com | Aún están por llegar, pero se ha hablado mucho de las ventajas que traerán. Los coches autónomos permitirán a los conductores aprovechar su tiempo en el vehículo, para trabajar o el ocio. También paliarán los problemas de tráfico e incluso ahorrarán gasolina; o energía, en general, si los automóviles fueran solo eléctricos. Hay, sin embargo, un beneficio social del que no se suele hablar. Se trata de las posibilidades que este tipo de vehículos ofrecerá a las personas con discapacidad.
 
Este colectivo normalmente se deja de lado en la evolución de la tecnología. Y solo es cuando los nuevos productos ya han llegado al mercado masivo cuando se piensa en adaptarlos. Pero en el caso de los coches autónomos es fácil predecir que será una tecnología masiva. Después de todo, el automóvil se ha convertido en un producto mayoritario desde la mitad del siglo XX. Lo mismo cabrá esperar de su evolución.
 
La Ruderman Foundation, uno de cuyos objetivos es luchar por la inclusión de personas con discapacidad, ha publicado un informe para que en el caso de los coches autónomos sí se ponga el acento en los este colectivo. La organización está convencida de que la nueva tecnología tiene un gran potencial para mejorar el transporte de estas personas.
 
Y es que para muchos discapacitados, solo moverse de un punto a otro supone un gran problema. De manera que los coches autónomos pueden ofrecer una independencia, con la mejora de la calidad de vida que esto representa. Hasta ahora el transporte público era una de las soluciones más utilizadas por este colectivo, pero a veces resulta insuficiente.
 
Lo que sí tienen claro desde la Ruderman Foundation es que los nuevos vehículos tienen que venir adaptados. La tecnología tiene que desarrollarse pensando también en las personas discapacitadas. Solo así podrá dar respuesta a sus necesidades. Esto tiene que ocurrir desde el proceso de diseño, antes incluso de comenzar la fabricación.
 
Para aquellos que tienen una discapacidad física la prioridad pasa por un automóvil accesible. Una rampa automática haría la función correctamente, por ejemplo. Además, un sistema para controlar por voz el coche brindaría la posibilidad de manejarlo de forma sencilla.
 
Sin embargo, para las personas con problemas auditivos serían necesarias instrucciones e interfaces visuales. Mientras que para aquellos con discapacidades psíquicas lo ideal sería reducir al máximo la complejidad del vehículo.