Reseña

"ALT/LIT": una antología actualizada de la narrativa estadounidense

27 Junio, 2014 - 17:18
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Es difícil pensar en una literatura más desafiante que la norteamericana para leer los sinsentidos, las pujas, los desamparos y las heridas, pero también las promesas y los triunfos del siglo XX. ¿Se agota su estrella en el siglo XXI?.

Los escritores argentinos Lolita Copacabana y Hernán Vanoli consiguen una antología muy potente con "ALT/LIT. Literatura norteamericana actual", componiendo un mosaico -fragmentario pero representativo- de ciertas tendencias que toman fuerza en la producción literaria actual de los Estados Unidos actuales, recorridos por la electricidad de internet y por los cortocircuitos de una hegemonía política menguante.

El libro, publicado por Interzona editora, presenta a Sam Pink, xTx, Noah Cicero, Ofelia Hunt, Jordan Castro, Heiko Julién, Blake Butler, Lily Dawn, Frank Hinton y Tao Lin. Algunas piezas de Butler y de Tao Lin circularon esporádicamente en editoriales pequeñas.

Copacabana nació en Buenos Aires en 1980. Es autora de Buena leche y mantiene el blog bellacarnicera.wordpress.com. Vanoli, en tanto, también nació en Buenos Aires en 1980. Es autor de Pinamar, Las mellizas del bardo y Varadero y Habana Maravillosa.

En unas palabras preliminares sostienen: “Es difícil pensar en una literatura más desafiante que la norteamericana para leer los sinsentidos, las pujas, los desamparos y las heridas, pero también las promesas y los triunfos del siglo XX. ¿Se agota su estrella en el siglo XXI?".

En rigor, los autores creen que no. El libro presenta una selección de jóvenes narradores norteamericanos, en su mayoría no mayores de 30 años, "que intervienen de diferente manera en una escena múltiple, contradictoria y en permanente movimiento cuyo último nombre conocido es alt/lit”, subraya el prólogo.

Los compiladores situan muy bien el contexto de lo que proponen. Eso, porque desde 2004 hasta ahora, Estados Unidos invaden muchos países en busca de petróleo y de armas nucleares que no siempre aparecen, tienen gobiernos demócratas y republicanos, un primer presidente negro, son azotados por huracanes, durante una noche oscura cazan al hombre que había derribado sus torres y luego lo tiran al mar, atraviesan por una de las peores crisis financieras de su historia, al mismo tiempo que su composición étnico-cultural se complejiza sin que por ello su población se haya vuelto demasiado capaz de distinguir la ubicación geográfica de Argentina, Colombia, Filipinas o Uganda.

Ciudades como Detroit, alguna vez ícono de la industria automotriz y la pujanza fabril, fueron transformándose en jardines decadentes con cultivos orgánicos y utopías sociales vinculadas a las primeras etapas de la revolución francesa.

China, por su parte, se consolidó como nueva factoría mundial —los productos de Apple se ensamblan en las entrañas del gran monstruo amarillo— y también como nuevo trauma, epicentro de las fantasías y los temores que produce el fin de una hegemonía, algo que puede percibirse en un espectro muy variado de la todavía vital producción cultural del gran país del norte.

"Hablamos -entonces- de un imperio cuya vigencia puede percibirse con facilidad, cuya industria del entretenimiento sigue siendo la más poderosa, pero cuya fatiga, y algunas vetas de óxido nacarado, también pueden vislumbrarse a la distancia. Mientras tanto, la escena literaria alternativa floreció en internet. Autores muy jóvenes hicieron uso de Blogger, esa plataforma hoy casi mítica, escribieron sin saber si alguien los escuchaba, se conectaron rápidamente por e-mail, ingresaron luego a Twitter y a Facebook, se drogaron e hicieron videos para YouTube, y eligieron desarrollar una escritura que, antes que crear dispositivos experimentales como reclamaban las viejas vanguardias, prefiere experimentar con los dispositivos digitales de conexión", señala el prólogo del libro.

Los autores establecen también un link con América Latina, aunque, por la particular dinámica sociopolítica del subcontinente, dicen que "la nueva sinceridad se desplegó, muchas veces, como una ingenuidad tendiente a lo cínico, una politización con frecuencia más declamatoria que cotidiana, o un ajuste de cuentas con ciertas representaciones arcaicas sobre las consecuencias del terrorismo de estado".

En general, la crítica ha señalado que se trata de un libro indispensable para conocer las nuevas voces literarias del país del norte.

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