Reseña

Gastón Acurio apuesta por nuevos platos peruanos en restaurante "Tanta" de Chile

Por Loreto Oda Marín |  27 Abril, 2015 - 12:20
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El chef incorporó preparaciones típicas de regiones que aún no son muy conocidas, como son el "pollito encevichado", el "guiso de Lima antiguo", el "carapulcra" y el "seco de cabrito".

Llegó el momento de contar otras historias. Eso dice el chef y empresario Gastón Acurio cuando se refiere a su nueva apuesta: posicionar otros platos peruanos en los restaurantes de su cadena "Tanta" en Chile.

El Lomo saltado, el Ají de Gallina y el arroz con mariscos, por ejemplo, ya se han arraigado en el inconsciente colectivo. Lo mismo pasa con el ceviche, el cual -incluso- tiene fama mundial.

"Habiendo universalizado el ceviche, puede empezar a ser una historia repetida, entonces, tenemos que empezar a ver qué conceptos, productos, historias peruanas podemos empezar a poner en vitrina como discurso. En 2005 le dije a la gente de "La Mar" que la misión era que el ceviche estuviera a nivel mundial y eso se cumplió el año pasado. Hoy nuestra misión es otra", detalló el famoso cocinero.

Dentro de esta tarea, a juicio de Acurio, Chile es el país ideal para comenzar, ya que comparte con Perú una raíz de sabores similares, además de ingredientes y productos. A esto se suma que Chile ya ha madurado lo típicamente peruano, luego de años de trabajo.

"Hoy es el momento aquí en Chile, en ningún lado más", sentenció.

Es por eso, que Acurio apostó por llevar a ese país platos de las cocinas regionales de Perú que aún no son muy conocidos, como son el "pollito encevichado", el "guiso de Lima antiguo", el "carapulcra" y el "seco de cabrito".

El primero, o también conocido como "guiso de pollo" o "ceviche caliente de pollo", es un plato de origen huachano, típico del norte chico de Perú, e ideal para compartir, en especial, con los niños, pues es sano y tiene una preparación casera y un concepto simple.

Esta comida en un principio era a base de pato, pero que se suele hacer con pollo, el cual va guisado con ají amarillo, naranja, limón y cilantro, entre otros aliños, y acompañado de yucas y un caldo de sabor increíble.

Otro plato representante del norte de Perú es el seco de cabrito, el que en "Tanta" se suele hacer con cordero de la Patagonia, considerando la disponibilidad que existe en Chile.

El cordero, de un sabor sabroso, va sobre un pasta de garbanzos y acompañado de arroz y un encevichado.

Luego el viaje de sabores va hacia el sur chico, específicamente a la ciudad de Cañete, a 150 kilómetros de Lima, donde el "carapulcra con sopa seca" es un clásico.

Esta preparación encanta por el equilibrio de sabores entre la pasta con albahaca, el cerdo y la porción de papas cristalizada que lo acompaña. Es un plato con personalidad, contundente y sabroso.

Dentro de este recorrido gastronómico también se contempla a la capital peruana con el "guiso de Lima antiguo" o también conocido como “picante de abuela”, una propuesta más compleja y con sabores bastantes potentes, evocando la enjundia y contundencia del hogar.

Esta preparación, que se cocina durante ocho horas y que se sirve en un plato de hierro caliente, tiene patitas, guatita, garbanzo, morcilla, ajíes, maní y embutidos, por lo que la presencia de colágeno es potente.

De hecho, encanta a tal punto que Acurio reconoce que es su preferido, pues "podría comerlo todos los días un poco", siempre acompañado con un trozo de pan.

Este viaje por otros sabores peruanos podrá ser disfrutado a partir de junio, pues será en esa fecha cuando se inaugure la nueva carta, con estas otras historias que el Perú nos tiene para contar.

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