Reseña

"Los crímenes de Grindelwald" no está a la altura de sus predecesoras

Por Francisca Rivas / BioBioChile.cl |  15 Noviembre, 2018 - 12:17
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La estética de la película es uno de sus más fuertes características, pero no hay mucho más a su favor.

Soy muy fan de Harry Potter desde hace 15 años y debo admitir que Los crímenes de Grindelwald, la segunda entrega de la saga de Animales fantásticos que comenzó en 2016 con Animales fantásticos y dónde encontrarlos… me aburrió en varias ocasiones.

Y lo digo con mucho pesar, pues he esperado con ansias este estreno desde hace dos años, cuando me enamoré de la historia y los personajes en la primera cinta.

Aclaro que no es una mala película, es sólo que tiene muchas escenas donde no sucede nada relevante y eso cansa al espectador. Sólo hacia el final se vuelve más emocionante.

Pero eso lo explicaré después con más detalles. Primero, empecemos por contar de qué se trata (sin spoilers, obviamente).

Como ya todos han podido apreciar en los adelantos, el villano Gellert Grindelwald escapa de prisión, donde cayó luego de que lo descubrieran al término del primer filme, y comienza a reunir seguidores.

Mientras tanto, muchas personas diferentes intentan seguirle la pista a Credence Barebone, el obscurial, por diferentes motivos: algunos quieren ayudarlo y otros… pues lo contrario.

Por su parte, lo único que quiere Credence es enterarse de quién es su madre biológica y cuál es su familia real, pues recordemos que Mary Lou Barebone, quien lideraba un grupo de fanáticos anti brujería, lo había adoptado cuando era un bebé.

Y básicamente de eso se trata… casi toda la película. Es un ir y venir constante de personajes que se persiguen unos a otros, hasta llegar a un enfrentamiento final (no es spoiler, aparece en los tráilers).

La trama no es el fuerte de esta cinta, pero no todo es malo. Iniciaré esta crítica enumerando todos los puntos a favor que tiene, y luego detallaré las cosas donde falla, en mi opinión.

Lo mejor

Como era de suponer, lo mejor que tiene esta película es que nos lleva de vuelta al Mundo Mágico, un lugar muy amado por todos los fans y apreciado igualmente por una gran cantidad de muggles.

No sólo nos lleva de vuelta, sino que lo expande, mostrándonos cómo vive la comunidad mágica en Francia, algo que nunca antes habíamos visto y que resulta fascinante.

Aquí es donde también entra en juego la fantástica estética de toda la película. Visualmente es asombrosa y por ese motivo vale mucho la pena ir a verla al cine, en una pantalla gigante y de buena calidad.

Desde el diseño de producción hasta el vestuario y los efectos especiales, visualmente está muy bien lograda y es un placer para los ojos.

De toda la película, lo mejor ocurre en el último tercio. En esa porción sucede casi toda la acción, se revela casi toda la información importante para el futuro y hay un gran enfrentamiento, donde conocemos una nueva forma de luchar con magia que es mucho más oscura que los duelos que ya vimos en la saga de Harry Potter.

Sin duda esta película es más adulta que la anterior, pero creo que es adecuada para una audiencia menor.

Otro punto a favor es Newt Scamander. El personaje es más carismático que nunca en este filme, aunque eso no significa que esté siempre feliz: vemos algunas de las situaciones que más pesar causan en Newt, lo cual nos permite ver una nueva faceta de él y conocerlo más personalmente.

En general todos los personajes están muy bien logrados, incluyendo a Johnny Depp como Grindelwald, un actor cuya inclusión en esta saga causó gran polémica entre varios fans (para saber más sobre la controversia, puedes ver esta nota).

Y cuando digo “bien logrados”, me refiero a que los actores son los adecuados para los roles, no que todos los personajes vayan a agradar a la audiencia… Hay algunos que toman decisiones que sin duda generarán sentimientos encontrados entre sus fans.

Y lo peor

Ahora, adentrándonos en lo peor… Siento que esta película es innecesaria. Todo lo realmente relevante de la historia ocurre en las últimas escenas, como ya mencioné en la sección anterior, y el resto del filme es “relleno” que podría resumirse en 20 minutos.

Puede que los fans igual disfruten de ese “relleno”, pues siempre es maravilloso conocer nuevas partes del Mundo Mágico, pero creo que el resto del público podría aburrirse. Por ejemplo, yo que soy potterhead me entretuve bastante viendo todo lo nuevo que J.K. Rowling tenía para mostrarnos, pero aún así hubo algunas partes donde perdí la concentración porque eran poco interesantes.

En esto me recordó un poco a la trilogía de El Hobbit de Peter Jackson, en la cual sucedió que alargaron tanto la trama, que al final sólo los fans de Tolkien conectaron de verdad con ella y el resto del público se cansó de la historia muy pronto (ojo que no la estoy insultando, también me gusta esa saga).


Otro punto que le jugó en contra a la cinta es que tenía demasiadas historias que contar en muy poco tiempo. Está tan llena de personajes y de tramas secundarias, que al final vemos sólo una pincelada de todo, sin llegar a ahondar en nada.

Eso podría hacer que algunos no conecten totalmente con todos los personajes o, en el caso de los menos familiarizados con este universo, que ni siquiera recuerden bien quién es quién en el argumento.

En ese sentido, tal vez la forma más adecuada de contar esta historia sería en un libro, pues en una novela sí hay espacio para este tipo de relatos cruzados, o en una serie de televisión, donde hay mucho más tiempo para avanzar lentamente.

El último punto que quiero mencionar no merece del todo estar en “lo peor”, pero no calza en otro lugar.

Resulta que en el último diálogo que hay en la cinta, se realiza una gran revelación que dejó en shock a toda la sala del cine donde estaba viéndola.

Es una revelación que en verdad impacta, pero que, a la vez, genera demasiadas dudas. Más encima no tenemos tiempo ni de procesarla, porque la película se acaba justo después de soltar esa bomba.

Mi problema con esta revelación, y hay otras personas que también me han mencionado esta inquietud, es que esta confesión no tiene sentido. No es sólo que no lo hayamos visto venir, sino que… no tiene pies ni cabeza, como decimos coloquialmente.

La razón por la que deja tan confundido es que contradice todo lo que ya nos dijeron sobre ciertos personajes en la saga original de Harry Potter y entonces uno no sabe qué pensar ni cómo reaccionar al respecto.

Esta revelación no necesariamente es algo malo. Podría ser muy buena si Rowling sabe cómo manejarla en el futuro, y probablemente sabrá cómo hacerlo porque… o sea, es J.K. Rowling. Pero de momento, y sin saber nada más sobre ello, resulta confusa y sin sentido.

En conclusión, esta película… no es Harry Potter. Y se nota. Está muy lejos de llegar a ese nivel.

Le doy a Los crímenes de Grindelwald 3 estrellas de un total de 5. Creo que es una película que fue hecha sólo para los fans del Mundo Mágico de J.K. Rowling y que el público general podría aburrirse con su lentitud y confundirse con la trama. E incluso varios potterheads podrían cansarse en ocasiones de la historia, como me ocurrió a mí en algunas secuencias.

Pese a ello, les recomiendo verla en el cine si les gusta este universo, porque así podrán apreciar mucho mejor el maravilloso trabajo del equipo de producción, que creó un mundo visualmente hermoso.