Reseña

The Punisher o el ángel castigador

Por Emanuel Bremermann/ El Observador |  20 Noviembre, 2017 - 10:28
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Marvel y Netflix estrenaron su última bala en conjunto: la serie sigue los pasos de uno de los justicieros más violentos de su mundo.

A pesar de que sus tres estrenos cinematográficos del año fueron respaldados por la crítica y los espectadores, para Marvel el año televisivo no venía bien. Su intento de llevar a la pantalla chica a Inhumanos fue destrozado y catalogado como uno de los peores productos del año y en su fusión con Netflix las cosas no salieron mucho mejor. Iron Fist fue un producto televisivo mediocre, y la esperada reunión de los Defensores (Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist, todos con series individuales) no fue el éxito esperado. Por eso, para el último tramo del año, la compañía soltó su lado más salvaje. Liberó a la bestia. O, mejor dicho, liberó al Castigador.

The Punisher, que está disponible de forma completa en Netflix desde el viernes 17, es una ventana al universo más violento de la empresa detrás de Spider-man, Hulk y compañía. El personaje fue introducido por primera vez en la segunda temporada de Daredevil –la serie que comenzó las aventuras de los defensores en la plataforma de streaming– y enseguida se ganó un lugar a fuerza de escenas crudas, balas y una personalidad arrolladora. Daredevil sigue siendo la mejor cara de la unión Marvel/Netflix y parte del crédito se lo lleva el personaje de Frank Castle, interpretado en ambas ocasiones por el actor Jon Bernthal.

Como muchos de los héroes que llenan las páginas de las historietas de Marvel, Castle tiene un pasado trágico. Experto en lucha cuerpo a cuerpo, tácticas militares, infiltración y hábil francotirador, Castle es un veterano de guerra a quien le arrebataron su única razón de vida: su familia. Su misión, a partir de allí, será vengar a los verdugos de su mujer y sus hijos. Y no de una manera civilizada. Su primera aparición en los cómics de La Casa de las Ideas fue en febrero de 1974, en el número 129 de El sorprendente Hombre Araña, héroe con el que se cruzó en varias oportunidades. El personaje, además, apareció en series animadas y tiene dos películas individuales (ver recuadro).

A diferencia del resto de los personajes de Marvel, quienes casi siempre son guiados por ideales de justicia que evitan el asesinato, Castle abraza la violencia de sus enemigos y la vuelca contra ellos. Él asesina, tortura, extorsiona y deja las calles del barrio neoyorquino Hell's Kitchen regadas de sangre. El implacable deseo de venganza se tradujo de manera efectiva en su adaptación televisiva, que promete una historia de violencia extrema enmarcada en un mundo de justicieros callejeros.

El peor momento

La popularidad de Frank Castle en Daredevil llevó a que el salvaje justiciero consiguiera su propia serie en solitario. Pero a pesar de que es una de las producciones más esperadas por los seguidores de este tipo de historias, las dudas comenzaron a surgir poco antes del estreno.

El 1º de octubre, a poco más de un mes del estreno de la serie, un tiroteo en Las Vegas dejó 59 muertos y más de 500 heridos. El ataque sacudió la sociedad estadounidense, y puso en el tapete el asunto del control de armas una vez más. Ante la situación, los encargados de The Punisher quedaron entre la espada y la pared.

¿Cómo defender una serie cuyo protagonista se pasea por las calles matando gente a los tiros y planeando masacres multitudinarias? A pesar de ser ficción, The Punisher muestra –al igual que Daredevil– la violencia exacerbada de un personaje que está al borde de ser un sociópata; la historia podía herir la susceptibilidad de una sociedad golpeada (aunque no lo suficiente como para prohibir la tenencia de armas).

La primera solución fue cancelar las presentaciones de la serie en convenciones como la Comic-Con de Nueva York y retrasar las giras de prensa. Incluso, la producción llegó a amagar con retrasar la fecha de estreno, y sus actores declararon que les parecía lo más sensato. Al final The Punisher vio la luz la fecha en la que se había planeado, el 17 de noviembre.

Así, Marvel abrazó su lado más violento sin pudor. Las armas y las carnicerías del castigador de Hell's Kitchen desembarcaron en Netflix para completar el primer ciclo de los Defensores, a pesar de que este último no es exclusivamente parte del equipo. Marvel se guardó la última bala del año con Frank Castle, y es una bala que viene a incrustarse directamente en la hiperviolenta sociedad estadounidense que sufre, se indigna, y sigue su camino como si nada. Pero siempre con armas.